jueves, 28 de abril de 2016

La inteligencia artificial ¿Hacia dónde nos lleva?

CUANDO en los años cuarenta se pusieron a funcionar las primeras computadoras (esos roperos de metal, llenos de bulbos) se les llamó “cerebros electrónicos”, ya que podían hacer sumas. Esto hizo imaginar a muchos: “Mañana las máquinas conversarán con nosotros”.

Y entonces el cine, los dibujos animados y la televisión se poblaron de robots “inteligentísimos” —aunque de movimientos algo torpes— que acompañaban a los humanos en toda clase de mundos. Mientras los alumnos de cibernética seguían perforando tarjetas, en el cine la computadora HAL se ponía paranoica y tomaba la decisión de asesinar a los astronautas de la película 2001, Odisea del Espacio.

Afortunadamente en la actualidad no tenemos maquinas con problemas de psique, al menos eso dispositivos del tamaño de roperos sean miniaturizado a tal punto que los llevamos en nuestros bolsillos como dispositivos multitareas (ya no solo realizan operaciones logarítmicas), nos conectan con otros individuos, pueden supervisar nuestros signos vitales, control otros dispositivos a distancia, comunicarnos y un largo etcétera.

Pero un punto de estos dispositivos es dotarlos de inteligencia artificial, ¿cuáles serían los alcances que se podrían lograr, podrían ser igual de inteligentes y autónomos como los humanos?


¿Qué podríamos esperar en el futuro de la inteligencia artificial?

Se han hecho cuantiosas predicciones de lo que la aplicación de las técnicas de IA traería en el futuro; algunas podrían ser realidad en poco tiempo y otras parecen francamente especulativas. Echemos un vistazo: En el terreno de las computadoras personales, la velocidad de un procesador será enorme y no podremos agotar su memoria ni cargando ciclos enteros de cine ruso, que podremos ver doblados al español con una voz idéntica a la de los actores. Serán gobernadas con la voz: “Actívate”.

Quizá ya no sean necesarios los monitores; unos anteojos inalámbricos de realidad virtual nos mostrarán cómo va quedando nuestro texto. Los teclados también serán tan obsoletos como ahora lo son las tarjetas con hoyitos; en vez de teclear, quizá podremos plasmar palabras en la memoria de la computadora con sólo imaginarlas, gracias a una discreta placa (chip) adherida a nuestra frente.

Una voz agradable nos dirá al oído que hemos cometido un error de sintaxis y nos proporcionará, si lo deseamos, una lista de posibles soluciones. En lugar de usar el “ratón”, podremos manipular el texto (o el dibujo, o lo que sea) con el movimiento de nuestros ojos, que será detectado por un inofensivo rayo láser.


¿Pueden pensar las máquinas?

Se ha logrado dotar a las máquinas de información útil que pueden usar en un ámbito especializado, por ejemplo, para recorrer una trayectoria de obstáculos y memorizarla o para ejecutar algunos procesos complejos, pero el pensamiento humano es otra cosa: nuestro cerebro posee aproximadamente 10 mil millones de neuronas y si todavía no sabemos exactamente cómo se interrelacionan para “pensar”, mucho menos podemos reproducir en una máquina ese proceso.

Hay muchos aspectos que diferencian al cerebro humano de los sistemas desarrollados por la inteligencia artificial, entre ellos:

¿Pueden pensar las máquinas?
• Las máquinas carecen de mecanismos intuitivos y se basan sólo en el método automático de prueba y error; por ello, no tienen la capacidad de reaccionar ante situaciones inesperadas ni la posibilidad de generalizar acontecimientos distintos.

• Las máquinas carecen de creatividad, aspecto hasta ahora totalmente humano. En las máquinas no existe una interrelación creativa, y los cambios de contexto no implican una modificación sustancial entre sus circuitos y programas; el medio circundante no modifica estructuralmente sus funciones.

• La mente humana está provista de valores producto de la interrelación social; al carecer de aquéllos, las máquinas no pueden evolucionar o autoperfeccionarse.


En estos últimos 50 años apenas estamos rozando lo que las inteligencias artificiales pueden hacer, por el momento no son autónomas existen rutinas programadas por humanos, no pueden tomar conciencia de ellas, pero esto evoluciona a pasas agigantados en algunos años nos podrían sorprender.

Fuente:
Gómez Herrera, R. (2013). La inteligencia artificial. ¿Hacia dónde nos lleva? ¿Cómo ves?, N°. 2, (Pp. 8-11). México: UNAM, recuperado el 13/04/15 de: http://www.comoves.unam.mx/assets/revista/2/la-inteligencia-artificial-hacia-donde-nos-lleva.pdf

martes, 22 de marzo de 2016

Que es ser un estudiante en linea

Para responder a esta pregunta es preciso hablar sobre la modalidad de estudios en línea, la cual incorpora el uso de las Tecnologías de la Informática y la Comunicación (TIC), que forman parte de una transformación socio-históricocultural en la que vivimos hoy en día, en la denominada era de la información, la cual está caracterizada por extender el conocimiento humano a la velocidad de la luz a lo largo y ancho del planeta, es aquí en donde las modalidades educativas se transforman y de donde emerge la modalidad de estudios en línea, bajo esta modalidad el proceso educativo se concibe más como un proceso de aprendizaje que de enseñanza para las personas que participan en el acto

El rol del estudiante en línea

Aprendemos a ser autodidactas, tomar iniciativa propia sabe que tema es el siguiente una de las facilidades es que el internet es tan grande que podemos resolver nuestras dudas en segundos y profundizar más nuestros conocimientos con respecto al tema.

De la estática entre tiempo y espacio a la dinámica autogestiva

  El estudiante en línea no tiene horarios definidos el se acopla a las circunstancias
Esto le da un papel protagónico dentro del programa educativo, con este sistema cualquier persona que tenga acceso a un dispositivo móvil e internet puede estudiar. Al ser flexible uno debe de administrarse bien en los tiempos de entrega de trabajo.
Del seguimiento académico

 Si el estudiante de la modalidad presencial tiene una duda o inquietud aparte de consultar sus dudas con el profesor y compañeros, tiene la facilidad de compartir las dudas en público (mediante foro de discusión) así como en privado (mensajería interna, correo electrónico)

De la interacción grupal y con el docente

 A diferencia de recibir explicaciones e indicaciones verbales de parte del docente, el estudiante en línea interactúa principalmente con los contenidos (multimedia, interactivos, entre otros) del ambiente virtual de aprendizaje que si bien son una base de conocimientos de la que se parte en un curso, únicamente representan un recurso para desarrollar y potenciar el aprendizaje

De los aportes de la internet y la riqueza del conocimiento

El estudiante en línea contará con una serie de materiales recomendados por los desarrolladores del curso, el docente también podrá sugerirle materiales extra para reforzar el conocimiento, pero cuando el estudiante tiene como principal herramienta a la red de amplitud mundial existe la posibilidad de que si surge una duda, una inquietud o simplemente el interés de profundizar en algún tema o de buscar fuentes de información adicionales el estudiante pueda obtener material de estudio adicional por lo que aumentan las posibilidades de extender sus conocimientos

Recomendaciones Interpersonales para el estudiante en línea

Identificar e interpretar nuestras emociones y reconocer el efecto que tienen en nosotros mismos y en los demás.
Controlar y manejar nuestras emociones y el como reaccionamos para así poder adaptarnos a las circunstancias que todo el tiempo están cambiando a nuestro alrededor.
Identificar, comprender y responder ante las circunstancias, para atender y entender a los demás.
Saber tratar con los demás, influir positivamente, motivar e inspirar, trabajar en equipo y mejorar la manera en la que nos comunicamos

Retos para el estudiante en línea

Adoptar una actitud crítica y creativa de las Tecnologías de la Información y la Comunicación y participar activamente durante su formación académica.
Cuestionar, replantear, investigar e idear nuevas formas de descubrir, con el impulso de seguir explorando y generar la oportunidad para obtener más conocimientos.
Adaptarse al trabajo en un entorno cambiante, valiéndose de la creatividad, la comunicación, la colaboración y la resolución de problemas.
Optimizar la comunicación escrita, prácticamente es el recurso más sólido para expresarse en la modalidad en línea, por lo que se deberá optimizar el uso de la gramática, sintaxis y semántica.